Este es el primer domingo de nuestra Semana Anual de Oración de inicio
de año. El mismo hecho de que tengamos una Semana de Oración, da lugar a
la pregunta con que quiero lidiar hoy. Pero la pregunta es mucho mayor
que la Semana de Oración. Hoy nos preguntamos, cuál es la relación
entre la disciplina y la libertad y la espontaneidad en la oración.
Nuestra oración más profunda: Santificado sea tu nombre
Mateo 6:5-15 Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y …
Lucas 11.1–13 y 18.1–5. La oración es indispensable en la vida espiritual, y todos aquellos que de corazón procuran orar, pronto sienten la necesidad de ser enseñados acerca de su práctica. Por eso hubiera sido sorprendente que la oración no ocupara un lugar destacado entre los múltiples temas que Jesús enseñó a sus discípulos. ¿Qué otro tema cautivaría los pensamientos de un Maestro que, por excelencia, era hombre de oración, y que en ocasiones pasó noches enteras en oración en comunión con su Padre celestial? (Mt 14.23; Lc 6.12; Mr 1.35).
Juan 16:16:24 . Un poco más, y ya no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis. Entonces algunos de sus discípulos se decían unos a otros: ¿Qué es esto que nos dice: “Un poco más, y no me veréis, y de nuevo un poco, y me veréis” y “Porque yo voy al Padre”? Por eso decían: ¿Qué es esto que dice: “Un poco”? No sabemos de qué habla. Jesús sabía que querían preguntarle, y les dijo: ¿Estáis discutiendo entre vosotros sobre esto, porque dije: “Un poco más, y no me veréis, y de nuevo un poco, y me veréis”?